Caiana Revista académica de investigación en Arte y cultura visual

Caiana Nro18

Libros / detalle


Maria Berbara, Renato Menezes, Sheila Hue (orgs.),

França Antártica. Ensaios interdisciplinares,

São Paulo, Editora Unicamp, 2020, 294 pp., ISBN 978-65-86253-57-3


Carolina Martínez

Por afinidad temática y geográfica, el estudio de la Francia Antártica, aquella empresa de colonización francesa liderada por Nicolas Durand de Villegagnon e instalada en la Bahía de Guanabara (actual Río de Janeiro) entre 1555 y 1560, pareciera haber quedado mayoritariamente en manos de la historiografía francesa y brasileña.[1] En 1935, Claude Levi-Strauss comparaba sus impresiones de Río de Janeiro con aquellas plasmadas por Jean de Léry en Histoire d’un voyage faict en la terre du Brésil (1578), a la que consideraba el “breviario del etnólogo”.[2] Décadas después, Michel de Certeau analizaría la experiencia francesa en relación con “el espacio del otro”.[3] El asentamiento francés en Bahía de Guanabara volvería a ser objeto de reflexión en la extensa obra de Frank Lestringant, acaso el máximo referente sobre la presencia hugonota en el Nuevo Mundo.

 

En el caso brasileño, además de las profusas ediciones traducidas y comentadas de los relatos fundacionales de esta experiencia, la presencia francesa en Brasil ha sido abordada en relación con procesos propios del período colonial tales como el control y poblamiento de la costa brasileña o la fundación de Río de Janeiro.[4] Por tratarse de una colección de ensayos publicada a raíz de un seminario organizado en dicha ciudad en agosto de 2018, França Antártica. Ensaios interdisciplinares bien podría incluirse dentro de este segundo grupo. Sin embargo, la obra coordinada por Maria Berbara, Renato Menezes y Sheila Hue trasciende su espacio específico de producción para ofrecer al lector una mirada plural sobre asuntos poco explorados en torno del primer intento de ocupación francés en Terra Brasilis.

 

Los once ensayos reunidos en esta publicación procuran resaltar desde una perspectiva verdaderamente interdisciplinaria “la doble dimensión espacial de la Francia Antártica”, distanciándose de las especificidades espacio-temporales del acontecimiento temprano-moderno para examinar en la larga duración tanto los “productos intelectuales inmediatos” de dicha experiencia cuanto sus múltiples resignificaciones en cinco siglos de historia (p. 12). Lejos de organizarse de forma lineal y cronológica, el libro se divide en dos partes, “Letras e música” e “Imagens multivalentes da França Antártica”, que desde disciplinas diversas abordan el fenómeno de la Francia Antártica en contextos y espacios ampliados. Cuenta, además, con la presentación de los organizadores, una introducción realizada por el historiador brasileño Ronaldo Vainfas y un listado completo de las imágenes incluidas.

 

Acaso una guía para el lector no necesariamente familiarizado con el frustrado intento de colonización francés en Brasil, la introducción examina el contexto, repercusiones e impacto de la Francia Antártica tanto en la América portuguesa cuanto en una Francia atravesada por las guerras de religión. Para ello, retoma los principales debates que han girado en torno a este acontecimiento al tiempo que realiza un balance historiográfico que contempla los abordajes portugueses y franceses en relación con tres ejes directamente vinculados con el episodio de Guanabara: a) el conflicto religioso entre católicos y protestantes y sus repercusiones en América; b) las disputas coloniales en el Atlántico Sur (i.e. el comercio del palo brasil, el poblamiento de la región por parte de la corona portuguesa, etc.); y c) las rivalidades entre los grupos indígenas, de las que portugueses y franceses también participaron.

 

Inaugura “Letras e música” Frank Lestringant, quien devela el trasfondo erudito de las imágenes del Nuevo Mundo incluidas en Singularites de la France Antarctique (1557) de André Thevet (p. 55). Por su parte, Isabela Leal y Rafaella Dias Fernandez examinan la mutabilidad de la figura del caníbal en tiempos pasados y presentes a través del análisis de Meu destino é ser onça (2009) del escritor carioca Alberto Mussa y su resignificación de la práctica antropofágica a partir de las descripciones de Thevet y Hans Staden entre otros relatos y crónicas del siglo XVI. En el tercer ensayo de esta primera parte, Marcello Moreira evalúa el empleo del locus amoenus para caracterizar el Nuevo Mundo en relación con la “descripción eminentemente autopsial” de Jean de Léry (p. 102). El texto de Paulo Castagna en torno a las estrategias de notación de la música indígena por parte de los viajeros europeos temprano-modernos resulta una contribución a las investigaciones etnomusicológicas actuales. Por último, Ruth Monserrat y Cândida Barros rastrean el origen multi-autoral de las oraciones en tupi cuya traducción se adjudicó Thevet en Cosmographie Universelle (1575). A través de una serie de criterios comparativos, las autoras revelan la pluralidad de agentes que, a ambos lados del Atlántico, habilitaron la circulación y apropiación de un complejo entramado de informaciones tanto europeas como indígenas.

 

La segunda parte del libro aborda la producción de imágenes en torno a la experiencia de colonización francesa en un arco temporal de cinco siglos. En esta sección se vuelve aún más evidente el carácter interdisciplinario de la compilación, pues las “imágenes polivalentes” de la Francia Antártica son examinadas desde la historia, la historia del arte, la crítica literaria y el teatro. A través del análisis de soportes diversos (tallas en madera, grabados, pinturas, relatos, obras teatrales, etc.) los seis ensayos que integran esta segunda parte reflexionan sobre el tema de la alteridad, la relación entre antiguos y nuevos saberes y los recursos disponibles en épocas diversas para traducir aquella “experiencia tropical” (p. 278) jamás descripta por los antiguos.

 

El estudio de los frisos exhibidos en el Hôtel l’Isle-du-Brésil de la ciudad de Ruán realizado por Amy Buono resulta un aporte significativo en relación con los intercambios comerciales entre franceses y tupíes en torno al palo brasil y la importancia de este último para la industria pañera desarrollada en aquella ciudad. Por su parte, Maya Suemi Lemos explora los cambiantes sentidos de la figura del caníbal en el marco de las disputas religiosas acontecidas en Francia (p. 204). En líneas similares, Maria Berbara analiza los usos dados a la iconografía de Polifemo desde la Antigüedad clásica, su apropiación por parte de los detractores de Villegagnon y las reminiscencias del cíclope en las figuras del “hombre salvaje” y sus prácticas antropofágicas. A partir de los relatos fundacionales de Río de Janeiro y las creaciones artísticas realizadas para conmemorar su fundación, Sheila Hue y Paulo Knauss examinan, respectivamente, la translación de la épica virgiliana a los fines de afirmar “el dominio colonial portugués en la región” (p. 255) y los usos simbólicos de la muerte indígena y el desmonte del morro de Castelo (1922) para marcar la ruptura de tiempos históricos (p. 260). Vera Beatriz Siqueira cierra la colectánea de ensayos con una lúcida comparación entre los usos de la iconografía clásica hechos por Jean de Léry y aquellos del diplomático y poeta francés, Paul Claudel (1868-1955), para describir “la dimensión indescriptible de la realidad” durante su permanencia en Brasil (p. 276). En ambos casos, sostiene Siqueira, el dilema de la traducción (i.e. cómo traducir lo intraducible) encontró una respuesta en el diálogo con la tradición clásica.

 

A casi cinco siglos del frustrado intento de colonización francés en Bahía de Guanabara, tal como lo demuestra esta colección de ensayos, la efímera experiencia de una Francia Antártica sigue suscitando reflexiones en torno al lugar del otro, la construcción de identidades europeas y americanas, la traducción en sentido estricto y en sentido amplio, y la naturaleza global y conectada de acciones a primera vista circunscriptas a espacios locales.

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Notas

Notas

[1] Hay, sin embargo, excepciones de peso. Por fuera de la producción francesa y brasileña se cuentan los valiosos aportes de Stephen Greenblatt, Anthony Pagden y Carlo Ginzburg (i.e. Stephen Greenblatt, Marvellous Possessions. The Wonder of the New World, Chicago, Chicago University Press, 1991, pp. 1-25; Anthony Pagden, European Encounters with the New World: from Renaissance to Romanticism, New Haven & London, Yale University Press, 1993, pp.51-88; y Carlo Ginzburg, El hilo y las huellas. Lo verdadero, lo falso y lo ficticio, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2010, pp. 73-108).

[2] Claude Lévi-Strauss, Tristes Tropiques, París, Plon, 1955, p. 87.

[3] Michel De Certeau, L’écriture de l’Histoire, París, Gallimard, 1975, pp. 245-283.

[4] Se destacan, entre otros, los trabajos de Luís de Freitas Tavares, Vasco Mariz, Leyla Perrone Moisés y Carlos de Araújo Moreira Neto.



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En Caiana. Revista de Historia del Arte y Cultura Visual del Centro Argentino de Investigadores de Arte (CAIA).
N° 18 | Año 2021 en línea desde el 4 julio 2012.

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